jueves, 18 de octubre de 2018























                           KAWTHAR

En tus aguas, Kawthar, quiero adentrarme,
lejos de las orillas que te encierran,
y olvidar mi dolor de tierra firme,
de arenas y hojarascas en el viento,
porque no tiene un mar que lo redima. 

Por tus aguas, Kawthar, la vida huye
hacia donde no existe más que el cielo.
Lleva mi corazón, transparentándolo,
y anega su dolor, porque en tu nombre
quiere surcar también el paraíso.


                                                               (de VIVIR POR DENTRO, 1992)

Lienzo de G. Gercken

miércoles, 17 de octubre de 2018

                     


   ANÓNIMO DEL SIGLO XX

Después de que el deseo
le mostrara el camino hasta mi alcoba;
cuando hubo traicionado
su ser la soledad inconfesable,
y mientras que el silencio,
arrinconado en los pasillos, era
el único testigo,
alguien llamó a la puerta de repente.

Después de que la noche
palpitase en mi cuerpo, yo advertía
que aquel sujeto anónimo
marchaba del umbral de su aventura.
-Ah, mujer imposible...-
Mala suerte. Jamás cierro con llave.


                                                      (de LOS APARECIDOS, 1991)

Lienzo de Albert Gleizes

martes, 16 de octubre de 2018

   




























              SÚPLICAS

No te lo lleves más, otoño. Deja
que en mis manos florezcan los jazmines,
por si un día las toma entre las suyas
y quiere descubrir por qué le espero. 

Impídele volar, cielo, no sea
que mis tardes sin él se precipiten
en el pozo sin fin de su partida,
antes de que una brisa lo enamore. 

Pero no, no consientas,
oh dolor, que mi llanto
moje sus alas; busca
el modo de arrancarlo
de estos versos transidos.
Llévatelo de mí si necesita
contemplar la belleza. Moriría
si sus ojos me hallasen reflejada
en tus espejos rotos.


                                                               (de AVES DE PASO, 1991)

Lienzo de María Amaral

lunes, 15 de octubre de 2018






























                                         POR  SI  VUELVE

Para redimirse,
no hay nada como ahogar el tiempo en su océano.
¿Qué se oculta
en las húmedas horas abisales
que persiguen la noche
y no la encuentran más que en un vacío?
Es mirada de piedra,
son brazos abatidos por el viento… 

Hay oscuras caricias
que un sueño sangra, recita, desnudo
ante su presencia, desvelando
la faz que inútilmente seduce.
Esperanza de sombras,
huye por el océano
del hombre de la angustia.
Intenta deshelarlo en tus palabras,
enjúgalo con tu piel,
atraviésale el tiempo con tus manos,
húndelo en los abismos de tu lecho… 

Por si va a redimirte. 

Por si vuelve.


                                                                          (de TRASLUZ, 1989)

Lienzo de Lara Hoke

domingo, 14 de octubre de 2018


















              EUCALIPTO

Me quedaba mirando el eucalipto
tatuado de herrumbrosos corazones
que aleteaban aún bajo sus ramas.
Dormía el viejo árbol
acunado entre ingrávidas promesas
allende las ternuras,
sintiéndose en la noche sorprendido
por los brillos cortantes de otras hojas
que, incrustándole nombres en su tronco,
albergaban espectros
de manos turbadoras. 

Me quedaba mirándote, eucalipto,
señor de los Jardines,
queriendo devolver a tu contorno
ceniciento su antigua lozanía.
Entonces, yo ignoraba
que ni el tiempo restaña de la carne
la herida de unos nombres.


                                                          (de JARDINES DE MURILLO, 1989)