viernes, 6 de julio de 2012


 



SI LA CIUDAD NO CESA
de olvidarte, si un día
redobla tu silencio
con el suyo, es algo
a lo que te acostumbras
por el hecho de amarla
sin perder el juicio.
Extramuros naciste,
y hallarías consuelo
en que, al menos, tu muerte
cruzara alguna puerta
como la de la Carne,
del Perdón o el Osario,
sin dar explicaciones.
Si la ciudad no deja
de sangrarte, si un cielo
incensado te nubla
los sentidos, es algo
a lo que sobrevives
sin pedir la palabra.


                                              (de LA LUZ NO USADA, 2010)

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